• Úrsula Álvarez Gutiérrez

Un montón de naciones. Nunca dos.

En julio de este año, el Perú cumple doscientos años como república independiente. Desde su independización, nuestro país ha vivido guerras civiles, guerras con vecinos, terremotos, inundaciones y sequías, dictaduras militares y no militares, corrupción y un terrorismo tan atroz que mató hasta a perros. Y sin embargo, siento, este es el peor momento de nuestra historia. Los peruanos estamos avergonzados, aterrados y furiosos.

Los peruanos estamos permitiendo que nos hagan pensar que el Perú está partido en dos. El Perú es un montón de naciones, no dos.

La mayoría de la gente que ha votado por el candidato Castillo no es marxista, maoísta, ni leninista, no odia al resto de peruanos ni es terrorista. Lo mismo pasa con el otro lado. La mayoría de la gente que ha votado por Keiko no es fujimorista, radical, no odia al resto de peruanos ni es corrupta. Los votantes de ambos candidatos pertenecen al montón de naciones que forman al Perú. El Perú no es dos naciones, recordémoslo.


Creo que no es desacertado afirmar que los peruanos tenemos tres fobias. Terrorismo, Crisis Económica y Fujimorismo. Nuestras tres fobias han decidido el voto por Castillo o por Keiko. No conozco a ningún peruano que se sienta orgulloso de su voto ni de su respaldo a uno de los dos candidatos. Castillo, por sus acompañantes, y además, por su propia falta de conocimientos, personifica dos de nuestras fobias. Keiko personifica la otra. Recordémoslo. El Perú es un montón de naciones, no dos. Un país que se parte en dos no se arregla.


El miedo nos hace errar e insultarnos mutuamente. Primera se insulta, después se golpea y empeora. Los dos candidatos son peligrosos y creo que sus entornos son mucho más peligrosos que ellos. He leído con espanto, fuera del Perú, a algún radical relamiéndose de gusto partiendo al Perú por la mitad. Un extranjero puede partir al Perú en dos muerto de risa porque no es su país ni lo conoce. Un país que se parte en dos no se arregla. El Perú es de los peruanos, no de extremistas extranjeros que sonríen ante el peor momento de nuestra historia. El Perú es un montón de naciones y no dos.


El conteo de votos de la segunda vuelta no ha terminado. Hay peruanos que creen que las elecciones han sido limpias. Hay peruanos que creen que no han sido limpias, y me incluyo. El pedido de transparentar el resultado de la votación es legítimo y legal. Una revisión pública de todos los votos impugnados beneficia al Perú en el peor momento de su historia. Logremos, Perú, que se haga.

Dejemos de insultarnos. Ninguno de los dos candidatos representa a los peruanos. Los peruanos somos gente de trabajo y gente de bien. Nos están dividiendo adrede, para ganar. Pensemos, peruanos, quién se beneficia de nuestra tragedia. Dejemos de escribir la frase “No pasarán”. Esa frase no es peruana, no nació en el Perú y quien la esté usando debe informarse de su origen. Esa frase no aplicará jamás para nuestro país porque nuestro país es un montón de naciones, nunca dos.


Un montón de naciones. Un montón de realidades. Un montón de injusticias y un puñado de cosas justas. Un montón de esfuerzo. Todo eso somos los peruanos. Los terroristas mataron a peruanos de todas nuestras naciones y de todas nuestras realidades. Quienes intentan polarizarnos ahora hieren a peruanos de todas nuestras naciones y de todas nuestras realidades. No seamos cómplices. No lastimemos más a nuestro propio país.

Defendamos lo que creemos menos malo para nuestro país sin insultarnos. El insulto es un reflejo involuntario e irracional. Lo hemos usado demasiado y me incluyo.

Vive, Perú. Salgamos de esta como de todas las anteriores. Intentemos sanar. Los peruanos somos capaces de lo imposible y lo sabemos.


Úrsula Álvarez Gutiérrez. La peruana.

Santander, 13 de junio 2021

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