• Úrsula Álvarez Gutiérrez

De una casa en el árbol y un tendal volador


Grrr, grrr, me despertó Pimienta. Es el mar, Pimienta, duerme, le hice un cariño. Fuuuooom fuuuooom, oí y volví a cerrar los ojos arrullada por el sonido más hermoso del mundo. ¿Ah? Primera vez que escucho el mar desde mi cama… ¿será que hay galerna* y voy a perdérmela otra vez?, pienso, ya despierta y presto atención. ¡Es el viento! En Santander, el viento suena a mar.

Aquí en Santander, mi cama queda en un altillo, igualito a la cama de las hermanas Ingalls, escalerita y todo. Cuando yo era chiquita, a veces armaba una carpa encima de la cómoda en mi dormitorio. Echada ahí, sobre la madera dura y debajo de mi propio tipi, dormía incomodísima pero feliz. Hasta hace poco, cuando recordaba mi tipi, pensaba yo soy rarísima de nacimiento, pero la primera noche que dormí en mi cama santanderina lo entendí, esta es la sensación que yo extrañaba, era un recuerdo de la felicidad. Mi tía Anita siempre dice que su cama es el mejor lugar del mundo, pero está equivocada, el mejor lugar del mundo es mi cama cántabra, mi casa en el árbol. Nunca el verde ha sido mejor color para una funda de edredón que en mi casa en el árbol. Tiene una ventana en el techo, mi casa en el árbol, una noche vi la luna y cuando no está nublado, veo las estrellas. En mi cama se ven estrellas y no es metáfora ni publicidad aunque lo parezca.


Fuuuooom, fuuuooom, canta el viento santanderino para su bisnieta pródiga y además, hace bueno*: solazo. Y pienso que es el mejor día para lavar ropa, con este sol y con este viento, secará al instante. Saco mi tendal portátil a la terraza de mi buhardilla y tiendo la ropa acabada de sacar de la lavadora. Fuuuooom, fuuuooom, el viento que suena a mar me advierte: hijuca peruanuca, que me cargo tus calzones, y yo aseguro todo con mil ganchos. Fuuuooom, fuuuooom, el viento marino tumba mi tendal y amenaza con llevárselo completo y muerta de risa lo coloco esquinado para no ir por todo el barrio buscando un tendal lleno de calzones peruanos y la funda verde más linda del mundo. El tendal terminó puesto en medio de la sala, qué elegancia.


Úrsula Álvarez Gutiérrez

Santander, domingo 16 de febrero, 2020

*galerna: oleaje

*hacer bueno: así se dice en España cuando el clima es bueno.

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